Al segundo trimestre del año, el Hospital Regional “Gral. Ignacio Zaragoza” del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) ocupó el primer lugar nacional en donaciones concretadas de personas fallecidas y por paro cardiaco irreversible, en las que se obtienen exclusivamente tejidos con 29 procedimientos.
Esto, de acuerdo con el informe Estado actual de receptores, donación y trasplantes en México, segundo trimestre 2023 https://goo.su/6v5GBaO del Centro Nacional de Trasplantes (Cenatra), informó el director del nosocomio, Carlos de Jesús López Morales.
Por su parte, el director general del instituto, Pedro Zenteno Santaella, felicitó al equipo de la Coordinación de Donación de Órganos y Tejidos del hospital, integrado por especialistas, médicos y médicas pasantes, personal de enfermería, paramédico y administrativo, por su esfuerzo y compromiso con esta labor humanitaria para salvar vidas y rescatar de la enfermedad a derechohabientes que están en lista de espera, sobre todo en Estado de México, Puebla, Tlaxcala, Chiapas y el oriente de la Ciudad de México, de donde son referidos a este nosocomio.
La coordinadora de Donación de Órganos y Tejidos con fines de trasplante del Hospital “Gral. Ignacio Zaragoza”, Lesli Nataly Hernández Correa, destacó que, en lo que va de 2023, esta unidad médica de tercer nivel concretó 45 donaciones multitejido provenientes de personas fallecidas por paro cardiaco.
Los valiosos insumos, indicó, han permitido al hospital beneficiar a cuatro mil 500 pacientes con diversas enfermedades y lesiones, quienes recibieron tratamientos de injertos y prótesis y se les alivia de vivir con dolor o discapacidad. De algunos se ha obtenido tejido corneal, el cual permite que pacientes recuperen la visión totalmente.
Hernández Correa manifestó que, el 8 de julio, se registró la más reciente donación en el Hospital Regional “Gral. Ignacio Zaragoza” por parte de una paciente de 58 años, quien presentó deterioro neurológico irreversible que la llevó a la muerte cerebral.
“Fue un caso muy sensible, ya que ella y su familia conocían los riesgos de su padecimiento. La bondad, el amor y la generosidad de su esposo Demetrio permitieron que la paciente se convirtiera en el ángel de muchas personas que se encontraban en una larga lista de espera.”








