El obispo de Cuernavaca Ramón Castro Castro aseguró que reacciones de los pueblos contra delincuentes como en el Estado de México solo son la punta del Iceberg que irá creciendo incontenible si las autoridades responsables no hacen algo lo antes posible.
El también vocero del Episcopado Mexicano, lamentó que no haya atendido el llamado de cambiar la estrategia de “abrazos, no balazos” que no ha servido para nada.
Urgió a restablecer el orden mediante la aplicación de justicia, que la ley se haga presente y sobre todo no permitir la impunidad que origina el reclamo de la gente; es evidente agregó el prelado de la iglesia católica es que se requieren cambiar muchas cosas.
En caso de seguir esta inacción, Ramón Castro no dudó que vuelvan a resurgir las “autodefensas” porque “escucho y oigo de la gente el dolor en Cuautla que no estaba así, siempre era la situación en la zona sur pero ahora hay miedo, temor constante entre las familias y los empresarios que prefieren cerrar antes que trabajar para la delincuencia”; a esta fecha almenos el 30 por ciento de los negocios están cerrados por cobro en derecho de piso.
Finalmente Ramón Castro afirmó y es que las cuotas que exige la delincuencia para pequeños negocios van hasta los 50 mil pesos y no pueden cubrirlo; por salir en defensa incluso dijo han pretendido extorsionarlo telefónicamente pero no ha pasado a mayores.








