El presidente municipal de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, no descartó que ante la negativa de los comerciantes informales por ordenar esta práctica, se optaría por imponer la norma, sin embargo, antes, agotarán el diálogo que se ha sostenido desde el arranque de su administración.
Aceptó que en las mesas de diálogo parte de los puntos de incompatibilidad es que no quieren pagar el uso de la vía pública tal como lo marcan las reglas municipales, también han mostrado resistencia para liberar calles y banquetas que obstruyen el paso peatonal.
Insistió en que esta resistencia es generada por administraciones anteriores que no han impuesto la ley, permitiendo un desorden en la ciudad.








