Abuso, acoso, discriminación, hostigamiento laboral y amenazas es lo que enfrentaron todos los días trabajadores del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) a través del delegado en Morelos Carlos Matias Montoya.
Una representación de los trabajadores acusó que él funcionario, desatiende sus funciones y se dedica a usar los recursos económicos y materiales del organismo para su beneficio personal y en detrimento de las comunidades.
Son reiterados los abusos del delegado hacia las y los trabajadores que afirmaron ya es imposible trabajar en esas oficinas; con acciones como obligarlos a trabajar los fines de semana, no respetar los horarios de ingreso y salida, llevarse a los trabajadores a donde él diga aunque no sea para trabajar, y hacer burla de la apariencia física y profesional de muchos de ellos.
Es tal la burla hacia la base de trabajadores que presume que su padre y él sin amigos de los titulares nacionales del INPI y nada le pueden hacer.
En muchas ocasiones recordaron enviaron la denuncia contra el delegado a oficinas centrales y nada ha pasado, por lo que decidieron hacer la denuncia pública y adelantaron que harán acto de presencia para señalar al funcionario ante el presidente López Obrador.








