José Isabel García Flores, de la Unión de Ganaderos de Morelos, reconoció que la sequía y el robo de ganado afectan gravemente al campo en la entidad ya que no hay vital líquido para que el ganado tome agua, situación que ya ha logrado que muera un importante número de reses.
Por otro lado, tienen que enfrentar el abigeato pues los delincuentes se roban el ganado sin que ninguna autoridad lo impida, incluso algunos productores temen y no quieren denunciar por miedo a represalias.
“Tenemos un caso muy sonado, un médico veterinario que tenía su parcela en el municipio de Yautepec, a él le robaron ganado hizo la denuncia, por su propia cuenta los ubicó los detuvieron y al mes salieron libres, fueron y lo mataron”, denunció.
Los productores propusieron la construcción de ollas de captación de agua en parejas, campo y parcelas a fin de que los animales puedan consumirla, un beneficio que podría detener los problemas de sequía.








