Veamos, seamos honestos:
¿Te irías a vivir a un país donde todo funciona perfecto, las calles están limpias y la ley sí se cumple…, pero la gente es fría, nadie convive y a las 10 de la noche tienes que apagar la música porque si no, te cae la autoridad?
¿O prefieres quedarte en México?.
Un país desordenado, sí. Con calles sucias, también. Pero lleno de vida, de ruido, de folclor y de gente. Un país donde no necesitas saber estacionarte en reversa porque siempre hay un “viene viene”; donde nunca limpias el vidrio de tu coche porque aunque lo acabes de lavar, alguien ya lo está limpiando en cada esquina; donde no te bajas del carro para cargar gasolina porque siempre hay alguien que te atienda.
Aquí todo es “pásele, jefe”. Eso, aunque les arda a muchos, también es comodidad. En México le hablas a un amigo a la hora de la comida y para la noche ya hay plan. No importa si es lunes o viernes, aquí siempre hay pretexto para celebrar.
México le gana a cualquier país en ambiente, calor humano y trato. Pero ojo: una vez un amigo salvadoreño me dijo algo que te deja pensando. Su familia huyó de su país por la inseguridad y llegó a Canadá. Su mamá odiaba el frío. Aun así, cuando él le preguntó por qué no se iban, ella respondió: “Prefiero el frío que vivir con miedo”. Y ahí siguen, con menos fiesta, menos amigos… pero con tranquilidad y seguridad a cualquier hora.
Así que ahí te va la pregunta incómoda:
¿Prefieres vivir sabroso pero con miedo, o tranquilo aunque sea sin fiesta?
Feliz San Lunes y adiosssss.








