Quien perdiera la última contienda por la alcaldía de Cuernavaca bajo las siglas de Morena, Alejandra Flores, volvió a mover sus fichas. Sin que los tiempos electorales lo permitan aún, hizo pública su intención de competir nuevamente por la candidatura y confirmó su renuncia a la dirección del sistema estatal de Radio y Televisión.
Lo hizo, confió ante algunos de sus seguidores, para recorrer la capital algunos mal avezados inmediatamente dijeron que sería para recoger “pepitas” porque la candidatura recaerá en un hombre más cercano a la gobernadora, porque si Alejandra Flores fuera más cercana a la mandataria, le hubiera dado un espacio de mayor relevancia en el gabinete.
Como sea la competencia electoral comienza a calentarse, cabe recordar que en ese mismo restaurante, donde hoy se hizo el anuncio de Alejandra Flores, se convirtió la semana pasada en un discreto escaparate político: ahí, el diputado local Daniel Martínez Terrazas se dejó ver con un grupo de taxistas, lo que se interpretó como un destape anticipado.
Y días antes unos kilómetros, en otra mesa y otro restaurante, pero coincidentemente en un martes, el exalcalde priista Manuel Martínez Garrigós hacía lo propio, abonando a la carrera desbocada y anticipada por la alcaldía de Cuernavaca.








