Mientras el sector agropecuario de Morelos enfrenta una crisis sanitaria sin precedentes por la propagación descontrolada del gusano barrenador, la respuesta de las autoridades estatales se resume en una palabra: omisión.
La ausencia de protocolos, la falta de infraestructura de inspección y el desinterés de los altos mandos han dejado a los productores locales a merced de una plaga que ya es considerada un “foco rojo” para la salud pública y la economía de la entidad, alertó la coordinadora de la bancada del Partido del Trabajo en el Congreso Local, la diputada Tania Valentina Rodríguez Ruiz,
La tarde de este viernes, la titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario (Sedagro), Margarita María Galeana Torres, estuvo ausente en una reunión de trabajo pactada en el Salón de Comisiones del Congreso del Estado, encabezada por la legisladora petista y con productores afectados por la paga en la entidad.
La ausencia de la funcionaria generó molestia y enojo entre los ganaderos de diversas regiones, productores de rosas, los Médicos Veterinarios Zootecnistas Hugo Bobadilla y Diego Mares, e incluso, el Alcalde de Totolapan Alejandro Alfaro, quienes exigen acciones inmediatas para frenar a la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax.
La legisladora Tania Valentina Rodríguez Ruiz denunció que Morelos carece de casetas fitosanitarias operativas y de puntos de inspección y control y que esta negligencia ha permitido que la plaga se disperse de manera alarmante por municipios como Miacatlán, Tlaltizapán, Jantetelco, Yecapixtla, Tlaquiltenango y Coatetelco.
Ahí, la legisladora anunció una gira de inspección por toda la entidad para verificar personalmente el estado de las casetas sanitarias y la (in)existencia de protocolos. Asimismo, adelantó que interpondrá un **exhorto en el Congreso** para obligar a la titular de Sedagro a comparecer y explicar la falta de medidas eficientes.
“Es una omisión grave que no exista regulación ni inspección ante un caso tan delicado”, señaló la diputada, enfatizando que la presencia de esta plaga ya no es un riesgo potencial, sino una realidad sin control en casi todo el estado.








