Tomas Toral, vicario de la Diócesis de Cuernavaca, respondió que en lo que va del año son 5 iglesias y parroquias que han sido robadas o vandalizadas.
Reconoció que ladrones piensan que los instrumentos que utilizan para la realización de las misas son de “metales preciosos” como oro, “pero no todo lo que brilla es oro”.
Es por ello que llamó a las autoridades a garantizar la seguridad de las Iglesias en las que los ciudadanía se reúnen como un acto de fe. Fotografía: cortesía








