El encargado de despacho de la Comisión Estatal de Agua (CEAGUA), Jaime Juárez López, explicó que debido al daño que presenta la mayoría de la tubería en los municipios, un 48 por ciento del agua potable que se absorbe por las lluvias, se desperdicia debido a las fugas.
“De acuerdo al diferencial del agua que extrae y la que se cobra por las distintas tomas, podemos inducir que arriba del 48% del agua se está desperdiciando en las tuberías que conducen el agua potable”.
La mayoría de las tuberías tienen hasta 46 años de vida, por lo que son obsoletas al haberse construido mediante técnicas “decimonónicas” cuando se usaban piedra y adobe, como en el caso de Cuernavaca “dignas piezas de museo”.
Hasta ahora el nivel de las presas es del 43% en promedio, dijo el funcionario, cantidad que sería suficiente para hacer frente al estiaje en el campo morelense, pero hace falta rehabilitar algunas para tener una mayor capacidad de almacenamiento.








