Fuera del presidente, sólo hay un político en México con la capacidad de reunir a once gobernadores y lograr que esos once le aplaudan con auténtico reconocimiento: es Adán Augusto López, secretario de gobernación.
En su visita a Puebla el pasado miércoles 1 de marzo en un acto donde el tema de la seguridad fue el protagonista, el hombre de confianza del presidente se vio sereno, lúcido y con l capacidad para tomar decisiones.
Sin duda el “presidenciable” tabasqueño agradeció a los gobernantes por haber ayudado a “reducir en más de 60 por ciento el delito de secuestro a nivel nacional”, elogio, por supuesto, la estrategia de seguridad; porque sin duda Adán Augusto es el responsable de la misma.
Pero fuera del acto oficial y protocolario hay mensajes y detalles importantes: Adán Augusto es el único que está generando simpatías significativamente reales, y por supuesto van implícitas las operativas.
No es menor el hecho de que once gobernadores le hayan dado el espaldarazo total. Y si a esto le sumamos el rumor de que Andrés Manuel le ha dicho a Claudia que no, que ella no es, entonces podemos entender con más claridad este tipo de acontecimientos como el ocurrido en Puebla








