La secretaria de Administración del gobierno del estado, Sandra Anaya Villegas, precisó que durante los últimos dos años se sumaron 260 trabajadores a la lista de jubilados y pensionados del Poder Ejecutivo, por lo que ante el regreso de la normalidad se requiere fuerza de trabajo.
“En el último año fueron 200 decretos de jubilación los que nos llegaron, y el año pasado fueron 60, vamos a ver como nos va este año, pero es mano de obra que ya no se recupera entonces queremos ver si se pueden hacer nuevas contrataciones”.
La carga de trabajo obligará al Ejecutivo a pensar en la posibilidad de reponer esas plazas que se fueron de retiro. En el último corte el gobierno estatal tenía más de 4 mil 900 jubilados y pensionados, para los que dijo, su pago está garantizado.
En este 2023 la dependencia prepara la solicitud de una ampliación presupuestal para atender ciertos requerimientos para su operatividad.








