Por fin, Carlos de la Rosa Segura, Secretario General del Ayuntamiento de Cuernavaca reconoció su incapacidad para poder terminar con el ambulantaje en la capital de Morelos; aunque el inicio del trienio se había comprometido a poner fin al ambulantaje, situación que no ocurrió y aceptó que se le salió de las manos.
“Hay que reconocerlo ya perdimos la cuenta de cuantos ambulantes son, eran mil 400, subieron a mil 600 y ahorita desconocemos cuál sea el número de vendedores ambulantes que existen en Cuernavaca, no tenemos un censo claro”,afirmó desesperado.
Como último recurso el “compadre” del alcalde Utiostegui, invitó a los más de mil 400 vendedores a que paguen sus permisos para vender en la vía pública y reconoció que gracias ala gestión de regidores, se les pudo otorgar un 95% de descuento.








