Héctor Herrera López, director de Asuntos Religiosos del gobierno del estado, aclaró que el tráfico que genera la Feria de Tlaltenango en Cuernavaca, no es culpa de la iglesia sino del propio municipio que permite la colocación de juegos mecánicos y comercios.
“No nos han comentado nada a nosotros, tengo una reunión programada por lo pronto lo que podemos pedir, porque finalmente no es la iglesia la que se encarga de la feria, sino el gobierno de Cuernavaca, sí coincide la fecha la conmemoración de la Vírgen de los Milagros, pero no corresponde a la iglesia”.
Lo “ideal” sería, dijo, es que la feria cambiara de lugar debido al tráfico que genera este evento, ya que la fiesta religiosa ha dejado de ser el objetivo principal sin que tenga un beneficio para la misma. “La Diócesis no recibe nada”.
Aceptó que esto genera cada vez más molestia para la población que circula por la zona, y que además le “culpa” a la iglesia cuando ésta no tiene nada que ver en la organización, limitándose solo a peregrinaciones de manera pacífica.








