Adriana Pineda Fernández, presidente del Tribunal Unitario de Justicia Penal para Adolescentes (TUPJA), aseguró que casi la mitad de los jóvenes recluidos en el Centro Estatal de Medidas Privativas de la Libertad (CEMPLA), viven en el abandono de sus familias, quienes no les acercan siquiera ropa para vestirse.
“Tenemos un número variado de entre 71 a 80 personas, pero casi la mitad están en el abandono de sus familias, no hay quien los arrope y apoye en su sano desarrollo, recientemente recibimos un donativo de los tianguistas de Temixco quienes nos dieron prendas de vestir porque ellos mismos dicen nadie nos ve”.
La desatención de los padres se observa en el 30% de los jóvenes que tampoco tienen acompañamiento en las audiencias, y es que parte de lo que relatan las familias es que los menores infractores les piden no acudir debido a que ya tienen un abogado.
“En esos casos se está investigando de la mano con la Fiscalía General del Estado para que los padres sean apercibidos por omisión de ciudadanos”, dijo Pinena Fernández.
La mayoría de los jóvenes en contacto con la ley tienen entre 14 a 16 años de edad, ya que debido a la “necesidad de interacción social”, muchas veces los lleva a imitar conductas delictivas o infringir las normas.








