Nissan no se va hoy, Nissan tiene años yéndose, no es algo nuevo era algo que tarde o temprano iba a pasar, y pues finalmente paso, aquí el tema no es Nissan, porque como empresa tiene que ver cómo seguir sobreviviendo en esta batalla mundial del tema automotriz, que con la llegada de los chinos, a venido a cambiar las condiciones que antes se manejaban.
El problema es Morelos y siempre lo ha sido, nunca hemos dado certidumbre, ni facilidades, ni se a protegido la inversión a lo largo de los años.
Con una ubicación ideal Morelos debería de crecer en el tema industrial, y sin embargo por problemas como tenencia de la tierra, sindicatos, lo mal entendido de la tierra de zapata, sólo a logrado la no inversión en nuestro territorio.
Hoy duele la partida de Nissan, no solo como marca de cariño en Morelos, duele por la perdida de empleos, la generación de economía en su entorno y la marca que deja al tema industrial hacia Morelos en el tema nacional e internacional, hoy no es culpa del gobierno actual, es culpa de una historia en Morelos que por lo visto lo único que a interesado es ahuyentar históricamente las inversiones que nos podrían llegar al Estado.
Hoy, hay tristeza por el cierre de Nissan, pero eso nos da oportunidad de pensar las cosas y abrir las puertas a los inversionistas con estrategias agresivas para que las empresas se vengan a instalar a Morelos y nos generen una mano de obra mejor pagada y así balancear el tema económico y social que con tanta urgencia urge recuperar.
Así que ni llorar es bueno y a empezar a buscar esas empresas que andan buscando donde instalarse y abrirles las puertas de nuestro estado.
Feliz San Lunes y adiosssss.








