En el estado de Morelos, ejercer el periodismo se ha convertido en una labor de riesgo permanente. Hoy levantamos la voz porque los ataques en contra de la libertad de expresión han rebasado límites intolerables y ponen en peligro no solo nuestra labor, sino la vida misma de quienes informamos.
El caso reciente del compañero Paco Cedeño, amenazado directamente por presuntos integrantes de grupos criminales tras la aparición de una cabeza humana acompañada de un mensaje intimidatorio, evidencia el grado de violencia al que estamos expuestos. A ello se suman las denuncias de persecución judicial, espionaje, hostigamiento y criminalización en contra de otros periodistas así como otras agresiones que permanecen en silencio por miedo a represalias.
Estos hechos no son aislados. Son parte de un clima hostil que busca callar la crítica, frenar la investigación, manipular el debate público y sembrar miedo en las redacciones y en las calles. Pretenden quebrar nuestra voz, desarticularnos y hacer del silencio una norma. No lo permitiremos.
Por ello, las y los periodistas de Morelos manifestamos:
1. Nuestro rechazo absoluto a toda forma de violencia, intimidación y censura ejercida por grupos criminales, actores políticos o instituciones del Estado.
2. Nuestra exigencia inmediata de garantías de seguridad, medidas de protección efectivas y pleno respeto al derecho a informar sin miedo.
3. Nuestra demanda de que las autoridades investiguen y sancionen todas las amenazas, agresiones y actos de espionaje dirigidos contra periodistas.
4. Nuestra solidaridad total con Paco Cedeño y con cada colega que hoy enfrenta riesgo, aun cuando su caso no se haya hecho público.
5. Nuestro llamado urgente a la unidad: este no es un ataque contra un periodista, sino contra toda la prensa, la libertad de expresión y el derecho de la sociedad a estar informada.
Hoy más que nunca, reafirmamos que no vamos a ceder ante el miedo. La labor periodística es un pilar democrático, y su defensa nos corresponde a todas y todos. Frente a los intentos de intimidación, nuestra respuesta será organizada, colectiva y firme.
Porque si tocan a uno, nos tocan a todos.
Porque una prensa unida es una prensa más fuerte.
Porque el silencio no es opción.








