Qué difícil semana para los morelenses, para los estudiantes, para las mujeres, para las familias, para la UAEM. Qué dolor, qué indignación, qué tristeza, qué coraje y qué impotencia.
Hoy les hago llegar un escrito que me hizo llegar un estudiante de la UAEM y me compartió su sentir, y me imagino que este es el mismo sentir de sus compañeros. Así que hoy lo comparto como una voz de ellos que tiene que ser compartida.
Ahí les va:
“No son días normales en la UAEM.
Lo que está pasando nos duele, nos preocupa y nos hace reflexionar profundamente como comunidad estudiantil.
La universidad debería ser un espacio seguro, un lugar donde venimos a aprender, a crecer y a construir nuestro futuro. Sin embargo, muchos el día de hoy sentimos miedo, incertidumbre, enojo y tristeza por todo lo ocurrido.
Las voces que hoy se levantan no lo hacen por capricho, lo hacen porque durante mucho tiempo hubo cosas que se callaron, cosas que dolieron y que ya no pueden seguir ignorándose, ya que el silencio también mata.
Cuando una comunidad decide levantar la voz es porque pide un lugar seguro para todos y todas.
Este momento es difícil. Hay enojo, dolor y también cansancio, pero también hay algo más claro: la necesidad de que se escuche a las y los estudiantes, de que se tomen en serio sus preocupaciones y de que se construya una universidad más segura y justa.
La UAEM es nuestra casa de estudios y precisamente por eso duele verla atravesar momentos así.
Ojalá todo por lo que estamos pasando no quede solo en un momento y sea cuando empiecen cambios reales.
Hoy más que nunca necesitamos respeto, empatía y responsabilidad de todas las partes, porque al final todos queremos lo mismo: una universidad donde nadie tenga que sentir miedo y donde estudiar se vuelva tranquilidad y esperanza.
Hoy luchamos para que ninguno de nosotros sea el siguiente y no tener el miedo de entrar a la universidad y nunca volver a regresar.
Yo quiero que mi mamá reciba mi título y no mi acta de defunción.
Que me vea graduarme y no ir a reconocer mi cuerpo.
Exigimos una universidad segura y sin miedo”.
Así o más claro.
Feliz San Lunes y adiossss.








