Pupitres vacíos con flores blancas fueron colocadas en las puertas del campus Chamilpa de la UAEM, como un acto de memoria y denuncia por las estudiantes víctimas de feminicidio: Kimberly, Karol, Mafer, Aylin y Viridiana.
La instalación, marcada por el silencio, se sumó a la movilización de la Resistencia Estudiantil respaldada por madres y padres de familia que acudieron al lugar para acompañar a sus hijos en las acciones de protesta para exigir condiciones de seguridad dentro y fuera de los planteles educativos.
Los familiares advirtieron que “un semestre se recupera, una vida no”.








