En la madre… ya pasó el 10 de mayo, el día más importante del año para muchos: por amor… y por el tema económico para los negocios.
Pero bueno, los que de plano no tuvieron madre esta semana fue la Secretaría de Educación Pública.
Según ellos, por el calor —y casualmente también por el fútbol— ahora resulta que los chamacos tendrán un mesote extra de vacaciones. Sí, leyó bien: un mes más. Porque al parecer, en este país, el calor derrite más rápido las ganas de trabajar que el asfalto.
¿Y los papás? Bien, gracias. A ver ahora dónde guardan a los hijos mientras trabajan, porque esto no es descanso: es gasto.
Guarderías improvisadas, favores familiares y cartera sangrando. Todo por una decisión que suena más a pretexto que a solución.
Y lo preocupante no es solo el caos logístico… es el mensaje: cada vez parece que la educación estorba más. Luego nos preguntamos por qué la ignorancia avanza como si tuviera autopista libre.
Y si de calor se trata, que alguien les avise que en Mérida, Monterrey o Mexicali viven en modo “horno” medio año y no por eso cancelan la escuela. Pero claro, aquí el termómetro sube y también sube la flojera institucional.
Ah, pero espérense: si aplicamos la misma lógica, entonces en Noruega, Rusia o Dinamarca deberían suspender clases por el frío. Total, si el clima incomoda, mejor cerramos todo… no vaya a ser que alguien tenga que adaptarse. Pero bueno, mejor cambiamos de canal antes de que esto se ponga más agrio.
Felicidades a todas las mamás, las de verdad: las que sí resuelven, educan, trabajan y no andan poniendo pretextos. Las que enseñan a volar, aunque los hijos vuelen distinto; a soñar, aunque sueñen lejos; y a vivir, aunque vivan a su manera. Porque al final, en cada paso, siempre queda la huella de lo que ellas enseñaron.
Feliz San Lunes… y adiósss.








