Mundial en México… sí, claro. Más bien mundial gringo con sucursal mexicana.
13 partidos en México.13 en Canadá. ¿Y el plato fuerte? 78 en Estados Unidos. Un país que ni respira fútbol… pero que en negocio y mercadotecnia nos dio una cátedra. Nos vendieron la ilusión de “nuestro mundial” y terminamos siendo relleno del evento.
A uno de los países más futboleros del planeta lo usaron como clientela premium para llenar estadios en USA. Porque seamos honestos: donde juegue México, ahí va la cartera mexicana… aunque sea del otro lado de la frontera.
¿Y en México qué pasó?
Entre amenazas, multas, inspecciones y cero claridad, le metieron miedo a los pequeños y medianos negocios. Resultado: nadie se preparó, nadie invirtió, nadie decoró. Un mundial sin ambiente… en un país que vive el fútbol. Absurdo.
Date una vuelta por la calle:¿Dónde están las banderas?, ¿Dónde están las playeras?. Exacto… este mundial, para la economía mexicana, nació muerto.
Pero eso sí, allá arriba todo está fríamente calculado. No me sorprendería que México llegue al famoso quinto partido… no por gloria deportiva, sino porque cada partido más es un estadio lleno de mexicanos pagando en dólares.
Hoy no solo nos ganaron en la cancha… nos dieron una goleada en el negocio. Y mientras tanto, aquí seguimos con el clásico “pan y circo”, pero esta vez ni el circo es nuestro.
Así que ni modo: a disfrutar el fútbol… pero que no nos vuelvan a vender espejitos.
Arriba Marruecos… digo, México.
Feliz San Lunes y adiós.








