En el gobierno estatal de la morenista, Margarita González Saravia la comunicación social también entró en una etapa de “innovación”, aunque cómo o porque ocurrió semejante modernidad nadie lo sabe.
Para estar presente a una conferencia de prensa de la gobernadora, los reporteros tendrán que registrarse previamente. Aunque podría parecer una simple medida de organización, el detalle es que la convocatoria enviada este lunes para la conferencia de mañana, martes 11 de agosto, ni siquiera informa la hora ni el lugar del encuentro, pero eso sí: muy puntuales para advertir que solo podrán entrar quienes hayan realizado su registro “en tiempo y forma”.
¡Qué emoción! Ya solo falta que entreguen gafete, fotografía, carta de buena conducta y, de ser posible, una constancia de que el reportero promete hacer preguntas “políticamente correctas”, porque una cosa es organizar el acceso a un evento y otra muy distinta es convertir una conferencia de prensa en una especie de evento con lista de invitados a modo.
Queda una duda bastante sencilla: ¿qué se está organizando exactamente? ¿La conferencia de prensa o quiénes pueden entrar a ella?, porque si se trata de una conferencia de prensa, uno supondría que la intención es que los periodistas puedan acudir, preguntar y cuestionar a la gobernadora o a los funcionarios presentes, no que tengan que esperar a ver si pasan el filtro de admisión.
Tal vez el siguiente comunicado diga: “Para conocer el lugar de la conferencia, primero deberá registrarse, para registrarse, deberá conocer el lugar” y así, poco a poco, las puertas abiertas se convierten en puertas giratorias con filtro de seguridad. Cosas de la modernidad de la 4T o el inicio de medidas para opacar los temas incómodos.








