Y que el sábado me entero de esta joyita que pasó en Cuernavaca…
Un señor de 72 años terminó con un balazo en un brazo, presuntamente por un pleito vial. Sí, por un problema de tránsito… no por un asalto, no por una persecución… por un pleito de carretera.
Pero, ¿no que las armas están prohibidas? Ah, bueno…
Ya entendí que las reglas para manejar cambiaron.
Si alguien se te cierra, tú pide perdón.
Si casi te manda al barranco, tú dale las gracias.
Si te avienta el carro, hazle un corazón con las manos.
Porque el claxon ya no sirve para avisar… ahora parece que es una invitación a que te quieran agujerear.
Así que aquí mis nuevos consejos de supervivencia vial:
1. Aunque no sea tu culpa, pide perdón.
2. Sonríe. Por dentro mándalo directito a la… imaginación, pero por fuera pura paz.( Este lo usa mi esposa).
3. Pega una manita saludando en el vidrio para que crean que eres un pan de Dios.
4. Pon una calcomanía que diga: “Dios conmigo”, porque la autoridad, quién sabe dónde ande.
5. Y la más importante… quítale el claxon al carro. Sale más barato que cambiar un parabrisas… o visitar urgencias.
Ya no se trata de manejar bien… se trata de no encontrarte con un loco armado que crea que la avenida es el Viejo Oeste.
Síganme para más consejos de supervivencia urbana.
¡Feliz San Lunes y adiossss!








