La gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, evitó referirse como asesinato al ataque armado en el que fue privado de la vida el regidor de Cuernavaca, Gabriel Rivas Ríos, y optó por utilizar el término “fallecimiento” en el mensaje que publicó en sus redes sociales.
En su pronunciamiento, la mandataria lamentó la muerte de quien llamó su amigo y compañero de movimiento, además de expresar sus condolencias a familiares y seres queridos. Sin embargo, llamó la atención que no calificara el hecho como un homicidio, pese a que se trató de un ataque armado que terminó con la vida del integrante del Cabildo capitalino.
González Saravia informó que instruyó a la Mesa de Construcción de Paz y Seguridad a mantener coordinación para esclarecer los hechos y aseguró que en Morelos no habrá impunidad y se actuará para hacer justicia.
No obstante, el lenguaje utilizado en un caso de esta gravedad no es un asunto menor. Hablar de un “fallecimiento” suaviza la naturaleza de un crimen violento y deja fuera la dimensión de la violencia que diariamente se vive en Morelos.








