La lluvia apareció desde las primeras horas de este martes, pero no logró dispersar a los miles de maestros que avanzaron por las calles de Cuernavaca para exigir la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007.
Armados con paraguas, impermeables y cartulinas, los docentes caminaron desde la glorieta del Niño Artillero hacia el centro de la ciudad mientras lanzaban consignas y coreaban demandas por una jubilación digna.
A lo largo del recorrido, algunos comerciantes observaron el paso del contingente desde las puertas de sus negocios, mientras automovilistas detenidos por el tráfico buscaban rutas alternas entre calles saturadas.
En varios puntos del trayecto se observaron docentes compartiendo paraguas, mientras otros aprovechaban para tomarse fotografías y transmitir en redes sociales el desarrollo de la protesta.
La imagen más representativa de la jornada fue la de una larga columna de paraguas avanzando por la avenida Morelos rumbo al corazón de Cuernavaca, demostrando que, al menos por unas horas, la lluvia fue un acompañante más de la movilización magisterial.








